Análisis de mercados junto a la BCR: geopolítica, macroeconomía y récord en el agro

La jornada contó con la participación de Julio Roque Calcagnino, nuestro Research Team Leader, y Bruno Ferrari, Jefe del Departamento de Información y Estudios Económicos de la BCR. El encuentro se centró en analizar cómo la geopolítica está reconfigurando los mercados financieros y qué impacto tendrá la cosecha récord esperada en la macroeconomía argentina.

10 de abril de 2026

Julio Calcagnino inició destacando que 2026 marca el regreso de la geopolítica como principal impulsor de los mercados globales, en un contexto donde Estados Unidos muestra una política exterior más discrecional y orientada a intereses domésticos, redefiniendo equilibrios internacionales. En este marco, eventos como la transición política en Venezuela, las tensiones en torno a Groenlandia y, más recientemente, el conflicto en Medio Oriente tras el ataque a Irán, han ido configurando un entorno de mayor incertidumbre.

En particular, la disrupción en el Estrecho de Ormuz impulsó una fuerte suba del petróleo —con el Brent pasando de USD 72 a niveles cercanos a USD 115—, reavivando temores inflacionarios y condicionando la política monetaria global. La Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el BCE adoptan una postura cautelosa, manteniendo tasas sin cambios. En los mercados, este escenario se tradujo en caídas en los principales índices de renta variable, subas en commodities y un endurecimiento de las condiciones financieras.

Desde una perspectiva táctica, Calcagnino remarcó que el contexto actual no es de “convicción”, sino de “escenarios”, donde la evolución del conflicto geopolítico define trayectorias de mercado muy distintas y de difícil anticipación, lo que vuelve clave gestionar riesgos y mantener flexibilidad en las carteras.

En cuanto al plano local, señaló que el foco continúa puesto en la actividad, la inflación y la acumulación de reservas, aunque con un cambio en la naturaleza de los riesgos: se pasó de temores de desorden macroeconómico a desafíos más vinculados a la persistencia inflacionaria, el crecimiento desigual y el desgaste político. La economía mostró una recuperación en 2025 (+4,4%), aunque con marcada heterogeneidad sectorial, liderada por agro y minería, mientras que consumo e industria permanecen rezagados.

Por el lado monetario, el BCRA logró acumular reservas por USD 4.650 millones mediante compras no esterilizadas, en un contexto de tasas de interés más bajas y menor volatilidad. Este entorno resulta más favorable para la actividad, aunque implica que las estrategias en pesos pasan a depender en mayor medida de la estabilidad cambiaria que del nivel de tasas. Finalmente, se destacó que la inflación de los primeros meses de 2026 (en torno al +2,9%) refleja una dinámica más persistente, en línea con un proceso donde la desinflación enfrenta mayores desafíos.

Perspectivas Agropecuarias 2026: una campaña récord

A continuación, Bruno Ferrari presentó las proyecciones para la campaña 25/26, subrayando que Argentina se encamina a un máximo histórico de producción agro.

  • Producción: se estima un volumen total de 161 millones de toneladas, lo que representa un incremento de 22 millones respecto al ciclo anterior. El anterior récord se observó hace siete años, con 141,5 millones de toneladas en la campaña 18/19. El trigo fue la gran sorpresa, con un crecimiento de casi 50% interanual alcanzando los 29,5 millones de toneladas. También hay expectativas de una gran producción de maíz (62,1 millones de toneladas) y una producción de soja que se mantendría estable (48,1 millones de toneladas) a pesar de la caída en el área sembrada para este año.

  • Exportaciones y liquidación: las exportaciones de la campaña podrían alcanzar los USD 38.000 millones, USD 3.000 millones más que la campaña anterior y solamente por detrás de lo que fue en las campañas 20/21 y 21/22. Para el año calendario 2026, se proyecta una liquidación de divisas de los principales productos agroindustriales de aproximadamente USD 34.500 millones.

  • Aporte fiscal: a pesar de la baja de alícuotas anunciada en diciembre, el aporte por Derechos de Exportación se estima en USD 4.600 millones para 2026 (0,7% PIB), similar al año anterior.

El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA) alcanzó un récord de actividad por cuarto mes consecutivo en febrero. La actividad agroindustrial creció +15,8% interanual, impulsada por el subíndice de cultivos, que creció +24,8% debido al aumento del área sembrada de trigo y girasol, y el cambio hacia más maíz temprano.

En cuanto al avance de la cosecha fina y gruesa, la comercialización de trigo ha avanzado a muy buen ritmo, permitiendo a Argentina exportar 11,5 millones de toneladas en los primeros cuatro meses de la campaña 25/26 de trigo, casi el doble que en el período anterior. Asimismo, ya comenzó la cosecha de maíz temprano, con un avance del 18%. Para la campaña 25/26, ya se comercializaron 21 millones de toneladas de maíz, aunque las ventas externas registradas han sido relativamente limitadas (poco más de 8 millones de toneladas) debido a que cambió la lógica en el anote de DJVE. Las exportaciones de maíz en marzo de 2026 se estiman en torno a 5 millones de toneladas, lo que sería una cifra histórica para ese mes. Por otro lado, la venta anticipada de soja para la nueva campaña ha sido más limitada en comparación con el año anterior, pero está comenzando a acelerarse con el inicio de la cosecha.

Debe destacarse que, a pesar del volumen récord, el sector enfrenta desafíos coyunturales. Tanto fletes y energía donde la suba del petróleo encareció los fletes marítimos entre un 40% y 50% desde la zona de Rosario (Up-River), lo que presiona los precios en origen. Asimismo, el aumento en el precio de la urea y otros fertilizantes, debido al conflicto en el Golfo Pérsico, región que exporta el 33% de los fertilizantes mundiales, eleva los costos de producción para la próxima campaña. La logística interna, con el inicio de la cosecha gruesa espera una fuerte presión de llegada de granos a los puertos, dada la gran disponibilidad de stocks iniciales de los principales cultivos por 19,4 millones de toneladas, sumada a la nueva producción.

Para finalizar, Ferrari concluyó que Argentina cuenta con un sólido "poder de fuego" para abastecer la demanda externa gracias a sus inventarios y producción récord. La continuación a largo plazo del conflicto en Medio Oriente no necesariamente implicará precios muy altos en los commodities agro, y el desarrollo de la relación comercial entre Estados Unidos y China es un factor para considerar. Habrá que monitorear la ventana de siembra clave en el hemisferio norte, y el inicio de la siembra de trigo en el hemisferio sur, ambos con costos de producción más altos que pueden repercutir en la oferta futura de algunos productos.

 

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